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El origen de Piscis: de Afrodita a Cristo

SIGNOS DEL ZODÍACO

El origen de Piscis: de Afrodita a Cristo

¿Crees saberlo todo sobre Piscis? Descubre el origen de su simbología y su representación como dos peces. Afrodita, Cristo e incluso las sirenas tienen relación con este signo del Zodíaco.

Representación tradicional de PiscisRepresentación tradicional de Piscis

Piscis es el duodécimo signo del Zodíaco. El último del año y también el primero. Este signo de agua, que llega acompañado por un cambio de estación, agota ahora su reinado. El signo regido por Neptuno representa a aquellos nacidos entre el 19 de febrero y el 20 de marzo.

Se dice que los nacidos bajo la influencia de Piscis aglutinan características de todos los signos restantes por su posicionamiento al final e inicio de la rueda del Zodíaco. Se les define como imaginativos y creativos, con una gran intuición, compasión y amabilidad. También se les otorgan otras cualidades como caracteres inestables, una marcada timidez y gran sensibilidad. No obstante, existen tantas definiciones de la personalidad como gente nacida bajo este signo.

En cambio, sobre lo que no hay duda es sobre su simbología. Dos peces nadando en direcciones opuestas y atados con una cuerda es la representación más común de los Piscis y de la constelación a la que pertenecen. Ahora bien, las discrepancias regresan a la hora de definir el origen de su representación.

Afrodita y Eros como origen de Piscis

Una de las vertientes más conocidas y aceptadas sobre el origen de la representación de Piscis como dos peces unidos por una cuerda halla su origen en la mitología grecorromana. El origen del mito se remonta a la guerra de la segunda generación de Titanes en la que Zeus, junto a los que después serían los dioses del Olimpo, se enfrentaba a Crono. Para huir de Tifón, uno de los titanes más temidos en estos enfrentamientos, Afrodita y su hijo Eros -Venus y Cupido para los romanos- se transformaron en peces. Para no perderse en el agua se ataron con una cuerda y así atravesaron el Éufrates. En algunas versiones del mito se indica además que Atenea, para esconderlos mejor los inmortalizó en el cielo como la conocida constelación. En otras, Afrodita y Eros huían de la venganza de Poseidón por haber engendrado la diosa del amor a su hijo con un humano.

Afrodita, Pan y ErosAfrodita, Pan y Eros

Autores como Higinio, en cambio, atribuyen el origen del mito a un huevo que cayó desde el cielo al Éufrates y que fue llevado hasta la orilla por dos peces. Según esta leyenda, del huevo nació la diosa Venus, que colocó la constelación de Piscis en el cielo como agradecimiento.

Ambas historias encuentran paralelismos en relatos asirios y babilonios. Eratóstenes cuenta que el simbolismo de Piscis se halla en un pez que salvó a Derceto -una diosa asiria mitad pez mitad mujer- cuando cayó a una laguna. Por su parte, los babilonios identifican esta constelación como aquella a la que fueron atadas las diosas peces Anunitu y Simmah. Otras culturas relacionan a Piscis con las sirenas, criaturas con rostro de mujer y cola de pez.

Cristo y los delfines como origen de Piscis

Griegos y romanos vincularon a Piscis con la diosa del amor. Lo mismo sucede con los orígenes del cristianismo, en los que el pez se convierte en el símbolo de Cristo. De hecho, algunas pinturas esotéricas muestran a una mujer amamantando peces y se considera que la primera imagen simbólica de Cristo fue un delfín.

Mosaico de un delfín elaborado con la técnica romanaMosaico de un delfín elaborado con la técnica romana

También los delfines protagonizan otra de las versiones que trata de explicar el origen de Piscis. La leyenda relata que dos delfines llevaron a Anfítitre a la morada de Poseidón para casarse con él. Pese a su oposición inicial, la felicidad posterior hizo que ésta les rindiera tributo colocando los dos peces entre las constelaciones.

Hebreos, caldeos e incluso egipcios tampoco escapan a las diferentes teorías que dotan de misticismo a esta constelación. La reanudación de los trabajos agrícolas tras el diluvio universal y la dualidad del ser humano -cuerpo y alma- completan el abanico de reflexiones y leyendas sobre este signo zodiacal.

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